+ relaciones de confianza, – transacciones

por | Abr 3, 2024

Imagina dos tiendas de ropa en la misma calle, una con una reputación impecable, una decoración llamativa y una atención excepcional y otra con críticas negativas y mala atención. ¿En cuál confiarías para comprar lo que tanto te gustó?

Esto es lo que pasa diariamente con tu marca a nivel corporativo, y con el resto de los competidores. Hoy en día, existen empresas de todo tipo, con productos similares y todas quieren venderle a los mismos clientes, pero la verdad es que solo ganarán esta carrera aquellas marcas que logren diferenciarse y aumentar el valor de sus productos o servicios a través de su reputación.

Los consumidores pueden ir a cualquier parte a conseguir exactamente lo que necesitan, por eso ahora la competencia radica en quién tiene la mejor PROPUESTA DE VALOR, no solo el mejor precio y eso por supuesto, varía bastante de acuerdo al rubro, sector y tu buyer persona.

El valor de los productos no es sólo un tema monetario, nos referimos a construir el valor emocional y significativo en torno a tu marca, que inevitablemente será transferido a tus productos o servicios.

Es por eso que cada vez más empresas se preocupan por construir su reputación y fortalecer su propuesta de valor para conquistar y crear fieles creyentes, no solo clientes ocasionales. Piensa esto: ¿es más fácil captar un cliente? o ¿es más fácil retener a un cliente y convertirlo en uno recurrente?

Ahora: ¿Cómo aumentar el valor de mis productos?

La realidad es que no existe una fórmula mágica, pues dependerá de tu producto o servicio, el sector en el que te encuentres, el mercado, y muchos otros factores, pero te dejaré aquí algunos elementos indispensables que debes tener en cuenta.

Las marcas que construyen su reputación, no se preocupan solo en la imagen gráfica, el logo bonito o las redes sociales, son aquellas que construyen su propuesta de valor basándose en su aporte a la comunidad completa, y no solo a un individuo. Entienden que su valor está en ese intangible que se construye de las percepciones de todos los que están a su alrededor.

Ahora debemos transmitir esa propuesta hacia nuestro cliente, y sobre todo, a la comunidad, y lo haremos a través de todo lo que la empresa es, generando coherencia y consistencia entre lo que se comunica, y lo que realmente hace la marca, es decir, cuidar el segundo elemento, nuestras comunicaciones en el ON y en el OFFline.

Así construimos una narrativa que logre transmitir lo que somos como marca, el trabajo y dedicación que hay detrás y sobre todo, que muestre la autenticidad de la empresa; así creamos conexiones emocionales con la comunidad y contamos historias significativas en todos nuestros puntos de contacto, en las redes sociales, la experiencia al cliente, e incluso en las comunicaciones con nuestro equipo de trabajo.

Finalmente, debemos crear un plan de acción que englobe a la marca en todas sus facetas, para que todas las partes estén alineadas siguiendo una misma estrategia; así evitamos uno de los problemas más comunes que hay hoy en día en las empresas, donde sus comunicaciones se muestran aisladas de la realidad del cliente, de la experiencia como consumidor, la atención que recibe e incluso de la marca misma.

Poco a poco iremos construyendo relaciones marcadas por la lealtad y el compromiso a largo plazo, podremos conectar con los valores de nuestros clientes y que estos los relacionen con la marca, y sobre todo, creando experiencias personalizadas y enfocadas en aumentar el valor de tus productos y servicios.

En lo personal, me conecto más con marcas que entienden su responsabilidad con la comunidad, que se muestran cercanas y auténticas en sus comunicaciones y sobre todo que buscan ayudar a sus clientes y conectar a un nivel superior.

La realidad es que los consumidores son leales a las marcas que han demostrado la calidad de sus productos, y la autenticidad y compromiso en mantener su propuesta de valor; esa reputación positiva es super valioso porque es tu mejor respaldo en una crisis.

Recuerda que las personas no compramos productos, compramos marcas auténticas porque conectamos con su propuesta de valor y lo que transmiten, y eso no se logra con publicidad o un diseño impactante, sino con cada ladrillo que inviertes en tu reputación.

Más relaciones de confianza, menos transacciones.

¿Cuáles es la marca que recuerdas con mejor reputación? y si te animas, cuéntanos el WHY!

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